BIENVENIDOS

No soy politólogo, ni sociólogo, ni historiador, ni crítico literario, ni músico. Aunque les confieso que me gustaría ser algo de todo lo que mencione. Si puedo decir que soy escritor y quizás a través de mis palabras pueda de algún modo aproximarme a lo que no soy.

7 ago 2021

PARTE UNO. Capítulo Dos. 1980-1989, parte A


El período que transcurre entre los años 1980 y 1989 estuvo marcado por profundos cambios, a veces abruptos y otras veces no tan sencillos  de advertir, tanto en lo personal como a nivel nacional. 
Tales transformaciones afectaron aspectos físicos, emocionales y cognitivos de mi persona: dejé la niñez atrás para convertirme en un adolescente. 
Por otro lado, la sociedad argentina vivió esperanzadoras y traumáticas experiencias políticas, económicas y culturales que marcaron a fuego ese tiempo histórico. 
La Dictadura Militar recorría su quinto año en el Poder y comenzaba a notarse un fuerte desgaste del régimen frente a la sociedad por las nefastas consecuencias políticas, económicas y sociales de un "Proceso de Reorganización Nacional" que nunca fue nacional ni popular. Todo lo contrario. 
El plan económico implementado se ajustaba a los lineamientos que el Poder corporativo y globalizado buscaba imponer por intermedio del neoliberalismo a las naciones dependientes y tercermundistas.
La destrucción de la industria manufacturera, que tenía el doble objetivo de beneficiar a las industrias de exportación primaria (carnes y granos) y el debilitamiento de las organizaciones sindicales, en su gran mayoría leales al peronismo, sumado al astronómico crecimiento de la deuda externa, fueron pilares fundamentales para revitalizar un modelo de dominación política y económica que el liberalismo vernáculo siempre pretendió implementar en nuestro país. 
Los militares y sus socios civiles idearon los mecanismos necesarios para beneficiar los intereses estratégicos y especulativos de las empresas multinacionales, de los sectores financieros y de los organismos internacionales de crédito. Con ello se aseguraron el apoyo de los Estados Unidos para la incorporación de la Argentina al Plan Cóndor, estrategia militarista continental para enfrentar lo que consideraban la mayor amenaza de Occidente: la filtración marxista , que en el caso argentino, representaba "la subversión apátrida del enemigo interno".

Nuestra vivienda, entre fines de los años setenta y principios de la década del ochenta, había experimentado un gran cambio con la construcción de dos piezas de ladrillos comunes. El techo de ambas fue realizado con chapas de zinc. Si bien las dos primeras piezas continuaron siendo de madera paulatinamente se fueron reemplazando sus chapas de cartón por las de zinc.
Un cambio fundamental fue la construcción de un baño, que si bien siguió estando por fuera de la casa ahora estaba pegado a una de la piezas de la casilla y no aislado en el fondo del terreno. 
Entre la casa y el fondo existía un amplio espacio donde había plantas de naranjas, pomelos, mandarinas, duraznos, granadas, limones e higos. Mi mamá, durante algunos años,  también tuvo allí su pequeña huerta cuyos frutos le permitía hacer un pequeño ahorro al momento de preparar las comidas de la familia. Una planta de Mora, pegada casi al baño del fondo, se convirtió casi en un árbol y allí solíamos trepar para jugar entre hermanos. 
Juegos y travesuras que compartí con ellos casi con exclusividad ya que no tuvimos muchos amigos en el barrio con quienes divertirnos, por lo menos cuando fuimos más chicos. Entre las travesuras que más recuerdo puedo nombrar cuando rompimos de un pelotazo los vidrios de una ventana que daba al patio o cuando, creo que por jugar a las escondidas, nos metimos a un enorme tanque de cemento que estaba apoyado sobre unos pocos ladrillos y lo terminamos desfondado.
Más de una vez rompimos cosas o rayamos muebles de la casa. Sabíamos que íbamos a ser regañados y/o castigados por nuestros padres y por alguna razón temíamos mucho más el reto y castigo de nuestra madre que el de mi padre. Y eso que en ciertas ocasiones, dependiendo de lo grave del asunto, mi papá utilizó su cinto para castigarnos. Yo creo que tomar esa decisión la consideraba apropiada para corregir nuestros comportamientos, pero también estoy seguro que le dolía mucho tener que hacerlo, porque al rato nos hablaba con gran pena en su ser, ¡casi como pidiéndonos perdón!
Mi maestra de tercer grado, en 1980, creo que se llamaba Norma (curiosamente tuve varias maestras con ese nombre). No sé porqué no tengo fotos con ella y con el grupo de mis compañeros de ese tercer grado. La recuerdo como una señorita joven, de pelo corto y de anteojos. Muy buena, que nos hacía jugar en el patio central de la escuela. Nuestra aula tenía una ventana que daba a la Av.844 y estaba a escasos metros de la entrada principal a la escuela. 
Al año siguiente, junto con Rubén, comenzamos nuestro primer año de Catequesis, cuyas clases se daban en las aulas de la Escuela secundaria Don Luis Piedrabuena, es decir,  en el edificio ubicado en la manzana que estaba frente a la escuela n°32. Asistíamos a clases los sábados por la tarde y los domingos a la mañana concurríamos a misa. 
Ingresar al Piedrabuena, recorrer sus pasillos y entrar a sus aulas fueron una experiencia novedosa, anticipatoria en 4 años a lo que sería mi asistencia posterior a la escuela secundaria. 
En 1982 hicimos el segundo año de catecismo y finalmente en Diciembre de ese año recibimos el Sacramento de la Comunión en la principal iglesia de San Francisco Solano, ubicada en la Av.844 entre las calles 892 y 893.
Mientras cursaba el 4to grado de la escuela primaria, en 1981, un rara sensación, un extraño sentimiento se apoderó de mi. Comencé a poner mi atención en una niña que seguramente ya la había visto pasar por frente de mi casa, ya que también vivía con sus padres y hnos sobre la calle 854, entre las calles 892 y 891; es decir que vivía a una cuadra de mi casa. Pero el momento que percibí con mayor intensidad su presencia fue un día de acto escolar, que se realizaban en el mismo día oficial de la celebración o conmemoración, sin importar que el día fuese feriado. 
Y aquellos actos escolares  reunía a todos los alumnos y a todo el personal docente de ambos turnos en el inmenso patio de la escuela n°32. Fue entonces que supe que mi vecina asistía al turno tarde. 
Y lo que sucedió al año siguiente son de esos sucesos que te sorprenden gratamente por el misterio que pareciera haber en las vueltas de la vida; en definitiva, en el destino: Silvia K, tal el nombre de esa niña que comenzó por entonces a ser adolescente, se había cambiado al turno mañana y pasó a ser una de mis nuevas compañeras de 5to grado.

Por esos primeros años de la década del ochenta mis padres me permiten ir a realizar tareas escolares en casas de compañeros que vivían cerca, como ser el caso de un chico de nombre Cristián Ibarra, que vivía en la calle 855 entre las calles 892 y 891. A medida que avanza mi trayectoria de escolaridad primaria ya conoceré las casas de otros compañeros, algunos de los cuales se transforman en los mejores amigos por tantos años de compartir las vivencias  escolares: Pablo Vázquez, Gabriel Montanelli y Adrián Orlando Lombardo.

Como consecuencia de la prolongada guerra fría entre Los Estados Unidos y la Unión Soviética los norteamericanos entrenan y asesoran a personal militar de varios países del continente americano para impedir que el comunismo penetre en Occidente. 
Ya desde los inicios del Proceso de Reorganización nacional los militares se dedicaron a reprimir y exterminar al "enemigo interno". Para ello recurrieron al Terrorismo de Estado para secuestrar, encarcelar, torturar y asesinar a quienes integraban  las organizaciones de las guerrillas urbanas. 
Sin embargo, debe quedar claro  que el objetivo de aniquilar la subversión fue la gran excusa para despejar del camino todo obstáculo que interfiriera en el más amplio y profundo proyecto de transformar totalmente la organización política, económica y social del país.
En efecto, en los primeros años de la Dictadura militar ya se había logrado el propósito de desmantelar a las organizaciones guerrilleras. Pero el terrorismo de Estado continuó vigente y sus principales víctimas fueron militantes estudiantiles y juveniles, profesionales, opositores políticos y eclesiásticos comprometidos socialmente y, sobre todo, el sindicalismo de base, muchas veces delatados por los sectores patronales cómplices del régimen militar o por los sindicalistas "dialoguistas" , que sacaron provecho de la represión ultraderechista del Estado para eliminar a los representantes obreros del peronismo combativo o aquellos con ideologías de izquierda.
Ya desde los primeros años de la década del ochenta la situación socioeconómica de la amplia mayoría de la población comenzó a generar movimientos de resistencia política y sindical frente a la política económica de Martínez de Hoz y demás economistas liberales. El paro general declarado por la CGT Brasil, liderada por Saúl Ubaldini, el 30 de marzo de 1982, con miles de manifestantes en la Plaza de mayo, fue duramente reprimido.
Curiosamente, pocos días después, el 2 de abril, miles de manifestantes volvieron a ocupar la plaza, solo que ahora  para expresar apoyo al gobierno militar frente a la amenaza del gobierno inglés de recobrar por la fuerza las Malvinas, de nuevo bajo nuestra soberanía por la acción de fuerzas armadas argentinas que desalojaron al pirata inglés del territorio malvinense.
Por cuestiones históricas y geográficas las Islas Malvinas son Argentinas y nuestros reclamos de soberanía sobre ellas se remontan al siglo XIX cuando quedó bajo dominación  británica. 
Ante la pérdida de legitimidad frente a la sociedad Argentina los altos mandos militares idearon y planificaron la recuperación de las Malvinas como jugada maestra para continuar en el poder. Levantar la bandera de tan sensible causa nacional debía generar un amplio e inquebrantable apoyo popular. Y entre los supuestos manejados por los estrategas militares estaba la idea que los Estados Unidos, como forma de corresponder al gobierno militar argentino por su colaboración en la lucha contra la "filtración marxista", intervendría a nuestro favor en la disputa con el Reino Unido. ¡Grosero error geopolítico! Los norteamericanos, como era de esperar entre "primos imperialistas" apoyaron a los ingleses,  sus aliados históricos. 

"A partir de los Juicios a las Juntas Militares, producido en los primeros años del gobierno de Alfonsín, buena parte de la sociedad comenzó a tomar conciencia de las atrocidades cometidas en el último periodo militar.
Por la ignorancia y la inocencia propia de la niñez y primeros años de adolescencia, sumado a la opresión de la censura y la represión ejercidas por un régimen antidemocrático, vivimos, bien o mal, sin una clara y objetiva conciencia de la realidad nacional, esto es, sin grandes preocupaciones o sobresaltos por la situación política o socioeconómica que desde el inicio de la década comenzó a ser cada vez más preocupante.
De igual manera, no puedo afirmar que la causa Malvinas haya tenido gran impacto en aquellos chicos de 10 años de edad, los de mi generación, cómo sí pudo tenerlo en otras generaciones de argentinos, más allá de la exaltación de la vena nacionalista puesta en evidencia con la recuperación de las Islas Malvinas y la inmediata guerra con Gran Bretaña, causa nacional que los militares pretendieron usufructuar para legitimarse en el poder, aún conscientes que su estrategia bélica y las fuerzas armadas enviadas no eran las adecuadas para enfrentar y resistir el poderío de una de las mayores potencias militares del planeta". (Díaz, Carlos Eduardo; Memorias de aquel tiempo adolescente en San Francisco Solano; Ediciones Encontrarnos; páginas 22 y 22).

Mi maestra de 4to grado se llamaba Norma y su apellido eran Erbrat o algo así. Fue una de las maestras más lindas y buenas que tuve en la escuela primaria. 
La maestra de 5to grado también se llamaba Norma y su apellido era Paiva. Pero ya era más seria y exigente con sus alumnos. ¿Será que a medida que crecíamos nos correspondían maestras más duras y con más experiencia docente con alumnos que empezaban lentamente su ingreso a la adolescencia? 
En mi libro Memorias de aquel tiempo adolescente en San Francisco Solano relato con mayores detalles un episodio de rebeldía escolar que derivó en la intervención de mi madre.  Finalmente aquel comportamiento díscolo fue solo una excepcionalidad, marginal si se quiere(¿para llamar la atención de mis padres o como consecuencia de los sentimientos que me provocaba mi compañera Silvia K?) en todos mis años de escolaridad primaria, porque a decir verdad, por ser un chico bastante tímido y tranquilo, además de comprometido con las tareas escolares, me permitió ser uno de los alumnos "mimados" por la mayor parte de las maestras. 
Tal fue el caso de la maestra Elizabeth Castro que siempre pareció tener una debilidad por mí, como si necesitara protegerme de ciertas amenazas. Ella fue la maestra titular de 6to grado "A", mientras que la señorita Graciela Albornoz fue la segunda maestra.
Ya en 7mo grado "A" la señorita Elizabeth fue la segunda maestra ya que la titular fue Graciela Legnani.
El gran cambio que vivimos como alumnos de la escuela n°32 fue sin duda tener que mudarnos, a partir de 1983, a la escuela vecina, la n°53 "Almafuerte", mi primera escuela durante un breve tiempo en 1978. Las causas que originó tal movimiento escolar fue la demolición de las edificaciones de la escuela n°32 para la construcción de un enorme y moderno edificio escolar, el cual demandó más de dos años de trabajos para poder inaugurarlo.
A pesar del traslado de las aulas de madera de la escuela n°32 al fondo de su escuela vecina y de la utilización de unas aulas "metálicas" que pertenecían a la escuela n°53 debió implementarse un sistema de tres turnos de 3 hs cada uno. El turno mañana, entre las 8 y las 11hs, el turno intermedio, entre las 11 y las 14hs y finalmente el turno tarde, entre las 14 y las 17 hs. Rubén y yo continuamos asistiendo a clases en el turno mañana pero mis hnos menores debieron concurrir en los otros turnos.
En aquellos últimos años de escuela primaria las evidencias de los cambios físicos y anímicos propios de la adolescencia comenzaron a manifestarse con mayor intensidad. El impulso de salir a la calle, independizarse del núcleo familiar y conocer la realidad "en carne propia" necesariamente formaban parte de nuestro crecimiento personal. Por eso los "asaltos" se hicieron más frecuentes. Algunos en casa de Susana López, otros en lo de Marisol González y otros también en lo de Laura Severino, eran encuentros con las compañeras y compañeros del grado, donde generalmente los varones llevaban las bebidas y las chicas lo que pudiesen aportar para "hincar el diente": bizcochuelos, facturas, empanadas, etc. Sin duda esas reuniones entre pares servía para socializar de manera más distendida, sin la rigidez derivada de las pautas y normas escolares, que ciertamente procuran la instrucción pero también el control del alumnado.
Yo, que siempre fui muy tímido, recuerdo con nitidez, que más de una vez me destaqué bailando en esas especies de competencia que hacíamos en los "asaltos". No sé porqué ocurría pero la música pop de esos años, especialmente la de Michel Jackson, Madonna o Cyndi Lauper, me movilizaban de una manera especial, quizás porque en casa no era frecuente escucharla , más que nada porque mis padres consumían otros estilos musicales y además aún no teníamos donde escuchar radios FM. O quizás fue la mejor estrategia que encontré para hacerle notar mi existencia a esa compañera que tanto me gustaba.
Lo cierto es que pocas veces me mostré tan despreocupado por las miradas y comentarios de los demás como en esos inolvidables "asaltos" que se terminaban apenas comenzaba a ocultarse el sol. Recién volveré a bailar en la fiesta de los 15 años de Spadano, en 1987, de manera breve y tímida,  aunque una compañera opinó que lo hacía bastante bien.
Aquella revolución de hormonas que comenzaba a delinear nuestro cuerpo, nuestra mentalidad y nuestra  Alma debía necesariamente verse reflejada en la manera de relacionarse con los amigos y con esas personas por las que sentíamos una atracción especial, basada en el amor, o lo que nosotros creíamos que era amor. Y el juego de la botellita era una clara muestra del interés por descubrir y explorar nuevas maneras de acercarse a la persona que nos atraía. Personalmente nunca me tocó el turno de besar a la chica que me gustaba pero el solo hecho de participar ya representaba una perspectiva curiosa y audaz. 

Continúa....

5 ago 2021

PARTE UNO.Capítulo Uno: 1970-1979

En la Argentina, durante los años setenta, solo vivimos en democracia entre los años 1973 y 1976. Los militares, con Juan Carlos Onganía como presidente de facto, venían gobernando desde el año 1966, luego de haber derrocado al gobierno democrático de Arturo Illia .
En realidad los golpes militares en nuestro país se iniciaron en 1930 cuando fue desalojado de la Casa de Gobierno el presidente Hipólito Irigoyen. 
Pero lo novedoso con respecto a los golpes militares acontecidos a partir de 1955 fue, además de las ya conocidas ideologías liberal y proimperialista, su sesgo netamente antipopular y antiperonista, derrocando a los gobiernos elegidos por el voto de la ciudadanía como lo fueron los de Perón, Frondizi e Illia o a través de los autogolpes, dónde ciertos dictadores eran reemplazados por otros por haber perdido el apoyo de los sectores que daban sustento a su autoridad. 
Onganía será el primer presidente de facto de la "Revolución Argentina". Sus intenciones de permanecer por tiempo indefinido en el gobierno se verán seriamente afectadas por las consecuencias derivadas del Cordobazo y del asesinato del General Aramburu a manos de la agrupación Montoneros. Estos sucesos son una contundente muestra de lo convulsionados que fueron aquellos años por el incremento de la protesta y la militancia social y política de estudiantes, obreros y distintas agrupaciones civiles como así también la violencia social y política de organizaciones dispuestas a enfrentar con las armas la represión y coerción de las fuerzas militares argentinas. 
Onganía será reemplazado por Levingston, un militar casi desconocido para la sociedad argentina, quien pretende profundizar la "Revolución Argentina " , a pesar de no ser esas las instrucciones de los altos mandos militares que lo han instalado en la Casa de Gobierno desde junio de 1970. Nueve meses más tarde será destituido por un autogolpe de Estado, en marzo de 1971, siendo el general Alejandro Agustín Lanusse el designado para encabezar la nueva etapa golpista. 

El 5 de noviembre de ese año, 1971, es el día de mi nacimiento en el hospital Fernández de la Capital Federal . Mis padres, Juan Carlos Díaz (Pocho) y Bernarda Martínez (Berna) viven en San Francisco Solano, una localidad perteneciente al Partido de Quilmes, en el sur del conurbano bonaerense; pero llegado el momento del nacimiento de sus hijos decidirán que acontezca en hospitales públicos porteños. 
El día 3 de Mayo de 1973 nace mi hno Rubén Leonardo Díaz, también en el hospital Fernández. El día 27 de Julio de 1975, en el hospital Rivadavia, nace un nuevo hermano, Jorge Alejandro Díaz y el día 3 de Mayo de 1977 nace el último de mis hermanos, Javier Martín Díaz, nuevamente en el hospital Fernández. 
Durante los primeros años de la década mis padres, mi hermano Rubén y yo vivimos en algunas casas de parientes, como ser las de mi tío Luis (Lucho), hermano de mi papá o en la casa de mi tía Julia, hermana de mi mamá. 
En 1973 mi papá consigue trabajo en Fernández y Campo, una fábrica en el barrio porteño de Barracas, donde se elabora cartón corrugado. El 25 de Febrero de 1974 nos instalamos en el terreno que mis padres compran en cuotas a la empresa loteadora Tulsa S.A., ubicado en la calle 854, entre las calles 893 y 892. La casilla que será nuestra primera vivienda había pertenecido a mi abuela Juana Torino y hasta entonces se encontraba instalada en el terreno de Luis Díaz, en la calle 892, entre las calles 847 y 848. Mi abuela Juana había fallecido el 3 de julio de 1972. Su hijo mayor, Salvador, quien ya vivía con su madre en la casilla, continuará viviendo un tiempo más en ella luego de la muerte de su madre. Pero finalmente decide mudarse a la casa de su hna Mercedes ( Mecha) y colabora con gran entusiasmo para reinstalar la humilde vivienda en el terreno de su hno Pocho. 
Aquella acción seguramente fue determinada por su mudanza a lo de Mecha, pero también pudo haber sido una expresión de gratitud hacia mi padre porque éste había facilitado su ingreso a la papelera de Barracas. 
La existencia se muestra en tan breve tiempo con sus extremos de dolor y regocijo, de esperanza y de incertidumbre por los tiempos que viven y por los que vendrán. Así como 1972 y 1975 representaron años de gran dolor para la flia por los fallecimientos de Juana Torino y Salvador Díaz, respectivamente, en los años intermedios a los mencionados se darán los nacimientos de Rubén y Ale, el conseguir un trabajo estable que lo alejó a mi padre de las changas y la desocupación y la mudanza a un terreno propio. 
En 1973 Juan Domingo Perón ha regresado definitivamente al país luego de largos años de exilio. Las maniobras electorales ideadas para impedir su candidatura a presidente no logran impedir un rotundo triunfo del partido Justicialista y sus aliados. Cámpora , un leal "soldado" de Perón, es elegido presidente de la Nación. Desde la década anterior en la sociedad argentina se están desarrollando profundos y turbulentos movimientos sociales, políticos y culturales. Muchas son las causas y no siempre puede vislumbrarse qué consecuencias tendrán. En parte podría considerarse como un enfrentamiento generacional, donde los sectores juveniles, más inclinados a una rápida asimilación de los cambios, parecen encarar una radicalización de sus maneras de vivir la existencia. Naturalmente, han de chocar con la resistencia de los sectores más adultos y conservadores. 
La proscripción del peronismo atraviesa toda la década del sesenta, donde distintas organizaciones juveniles, estudiantiles, políticas y sindicales, y desde posiciones ideológicas enfrentadas, tendrán como prioridad absoluta lograr el regreso del líder. También estarán los sectores "burócratas" del sindicalismo, más proclives a pactar con el poder militar, que pretenden un "peronismo sin Perón". Los militares, con su obsesión de impedir el regreso del peronismo al poder, desarrollarán políticas esencialmente violentas y represivas sobre el conjunto de la sociedad, aunque repercutirán sobre todo en los jóvenes, en los trabajadores y en las clase media-baja. Siendo éstos últimos sectores los que reclaman mayores niveles de libertad, de creatividad y de participación política y ciudadana, fuertemente influenciados por los movimientos de liberación política y cultural que se observan en muchos países, además del triunfo de la Revolución Cubana, donde una pobre y pequeña nación se enfrenta victoriosa al poder imperial de los Estados Unidos y donde además participa activamente nuestro compatriota Ernesto "Ché" Guevara, serán determinante para que una considerable parte de la sociedad experimente la radicalización ideológica hacia tendencias de izquierda; esto es, al socialismo. De allí que muchas agrupaciones consideren viable la opción de la lucha armada contra el poder emanado desde el Estado, encarnado en las autoridades militares. 
El propio Perón, con un sigiloso y arriesgado juego pendular, sabrá sacar provecho del amplio espectro ideológico que atraviesa el movimiento peronista, para desgastar, al régimen militar. Desde el exilio el líder justicialista endulzará los oídos de los sectores más revolucionarios, enalteciendo su accionar como una valiosa estrategia para que el peronismo se constituya en vía natural para lograr un socialismo nacional. Sin embargo, Perón, ya de regreso en el país y con 78 años de edad, tiene otro pensamiento político, económico y social, decididamente alejado de toda revolución socialista y comienza a ver con desagrado que la tendencia de izquierda influya cada vez más sobre Cámpora. Por eso pide la renuncia del presidente y del vicepresidente para allanar su regreso a la Casa de Gobierno. 
Realizada una nueva elección nacional la fórmula Perón-Perón arrasa con más del 63 por ciento de los votos. En octubre de 1973 Juan Domingo Perón asume por tercera vez la máxima magistratura de la nación. Sólo llegará a gobernar hasta mediados del siguiente año. El 1° de Julio de 1974 fallece uno de los mayores líderes políticos del siglo XX. Son días de profunda consternación popular y de gran incertidumbre por los amenazantes nubarrones de conflictividad social y política que cubren una vez más a la Patria.

La casilla que había pertenecido a Juana Torino y su hijo Salvador Díaz, ahora instalada en la mitad de la propiedad de mis padres, contaba con solo dos habitaciones. Sus paredes eran de madera y su techo de un cartón color negro. No recuerdo algún tipo de piso de material en la pieza dormitorio. En la cocina comedor el piso fue de tierra un buen tiempo. Lo recuerdo porque una vez se volcó el contenido de un balde y terminó formando barro. La puerta era también de madera y tenía dos o tres ventanas, no muy grandes, con hierros cruzados que terminaban formando rombos. El baño se encontraba en uno de los rincones, en el fondo del terreno y era una construcción muy precaria, con piso y paredes de maderas. No teníamos inodoro , solo un agujero en el piso de maderas que nos separaban del abismo. 
Cuando nació Alejandro la casa no había cambiado mucho, aunque él era quien mejor dormía porque nadie más le disputaba una porción de espacio dentro de su cuna. 
Algunos recuerdos muy lejanos de aquella vivienda, en esos primeros años que la habitamos, me traen los sonidos del silbato y el pesado andar del ferrocarril pcial que pasaba por la Estación de Solano para ir hasta Avellaneda, La Plata y otras localidades del interior de la pcia de Bs. As. Un transporte público tan importante en la Historia de nuestra localidad y tan significativo para los primeros pobladores y las masas de trabajadores que viajaban en él diariamente merecía un mejor destino que el cierre definitivo de sus servicios de pasajeros sentenciado por la dictadura militar en 1977. 
Y si de ferrocarriles se trata, uno de los recuerdos más perdurables que atesora mi memoria es aquel viaje que mi flia, junto a las de varios de mis tíos, hiciera a fines de Diciembre de 1975 con rumbo a Tucumán porque días más tarde se produciría en Aguilares el casamiento de mis tíos Alberto Antonio Diaz (Tito) y Yolanda Graciela Atencio (Yola). 
Casi un vagón entero ocupó el total de familiares que realizó el viaje y una de las imágenes que conservo con mayor nitidez es que se había preparado todo para que los chicos pudieran dormir en el piso. Otra imagen nocturna ligada al viaje es ya en la casa de mi tía Lidia, luego que su esposo, Miguel Pastorino, nos trasladó en su vehículo desde la terminal de trenes en San Miguel de Tucumán hasta Aguilares. Concretamente recuerdo el alivio de sacarme unos duros zapatos que ya estaban lastimando uno de mis pies. En ese tiempo los niños frecuentaban el uso de zapatos desde muy pequeños. 
Conversando tiempo atrás con mi tío Domingo Antonio (Cacho) surgió el dato que aquel viaje a Tucumán ocurrió al día siguiente del ataque guerrillero a las instalaciones del Regimiento Viejobueno en Monte Chingolo. Recordaba mi tío al respecto que se había preocupado al ver tanto helicóptero y efectivos militares buscando a los subversivos. En ese momento él volvía a su casa en colectivo y si mal no recuerdo ese transporte también fue demorado por los soldados o la policía. Si tenemos en cuenta que ese intento de tomar el control del batallón por parte del ERP comenzó a las 20hs del 23 de Diciembre significa que el viaje en tren a Tucumán ocurrió el 24 de Diciembre. ¿Festejamos la Nochebuena en el trayecto para llegar a Tucumán el día de Navidad? Curiosidades de la historia familiar. 
Otros sonidos también llegan a mi desde aquellos años, ahora acompañados por las imágenes de un disco de vinilo y del tocadiscos que mi viejo había ganado en una rifa realizada en la fábrica. Se trata del disco "Por Siempre" de Palito Ortega, grabado en 1976. Curiosamente ese creo que fue el último disco de Palito que mis padres compraron, aunque en casa había varios de sus primeros long plays grabados en la década del sesenta; la mayoría de esos discos eran de mi mamá, pero mi viejo, siendo tucumano como "El Rey", los consideraba casi como propios y los llevaba para escucharlos en las fiestas donde se reunía la familia, especialmente en las de Navidad y Año Nuevo. 
 Aquel viaje a Tucumán de toda la familia que residía en el conurbano bonaerense, junto a la celebración del casamiento de Tito y Yola y todo el período que permanecimos en Aguilares en Enero de 1976 puede considerarse como la última gran experiencia familiar vivida en democracia. Dos meses después, el 24 de Marzo, el gobierno de Isabel Martínez de Perón llegó a su fin con un nuevo Golpe de Estado por parte de los altos mandos de las fuerzas armadas. 
Como ya se dijo párrafos atrás, Perón, en su tercera presidencia, decidió privilegiar su relación con los sectores más conservadores, con la ortodoxia peronista, considerados burócratas derechistas por sus rivales internos. La JP (Juventud Peronista), de clara orientación izquierdista radicalizó aún más su postura crítica frente al anciano líder y agrupaciones políticas que durante un lapso breve habían optado por la acción democrática ahora retornaban a la clandestinidad para enfrentar tanto a la derecha peronista como a las fuerzas militares, que todavía obedecían a la autoridad presidencial. Estrechamente ligado a esto, aún antes de la muerte de Perón, había comenzado el accionar criminal de la Triple A, organización paraestatal que obedecía directamente a José López Rega, el hombre que mayor influencia ejercía sobre el presidente y su esposa. 
Durante el mandato de Isabel la conflictividad política y social continuó aumentando y el gobierno otorgó a las fuerzas militares mayor capacidad represiva para enfrentar a las organizaciones subversivas. El intento de extraer armamento del Regimiento Viejobueno por parte del ERP y su enfrentamiento con el ejército que mencionamos anteriormente es un claro ejemplo de la grave situación que se estaba viviendo en el país. 
Cuando se produce el golpe de Estado que da inicio a lo que se denominó Proceso de Reorganización Nacional mucha gente se sintió aliviada por la concreción de un hecho que ya se consideraba inevitable. 
Sin embargo, muy pocos argentinos tomaron conciencia, en ese entonces y en los años que siguieron, de las reales dimensiones del daño causado por la dictadura militar, no sólo por las nefastas políticas económicas que afectaron el bienestar social y cultural de millones de argentinos. La represión ejercida en su afán de desarticular las organizaciones guerrilleras y destruir definitivamente al “enemigo interno” alcanzó niveles inéditos de perversidad sobre los derechos humanos a través de un accionar macabro que incluyó, entre otras prácticas, la desaparición, tortura y ejecución de miles de compatriotas. 

Con 6 años de edad, en 1978, inicié mi etapa de escolaridad primaria. Un breve tiempo en la Escuela n° 53, para luego concurrir definitivamente en el turno mañana de la Escuela n°32, ambas vecinas entre sí y ubicadas sobre la calle 844, una de las principales de la ciudad. Aunque, para ser sincero, en esos últimos años de la década del 70, San Francisco Solano aún no había sido declarada Ciudad. Eso ocurrió en el año 1981.
En lo que respecta a nuestra vivienda, comenzó a notarse importantes cambios, sobre todo a partir del año 1977, cuando nació el menor de los hijos de Pocho y Berna. Según me contó mi mamá, con el dinero otorgado por el gobierno por el nacimiento de mi hermano Javier, mis padres pudieron comprar las chapas de zinc para techar las dos habitaciones que mi padre, seguramente con ayuda de algunos de mis tíos, había levantado junto a la casilla de madera y chapas de negro cartón para ampliar la casa. Ya éramos 6 los integrantes de la familia y se hacía imprescindible la ampliación de nuestra vivienda. 
Entre los deportes predilectos de mi padre estaban el fútbol y el automovilismo. Su pegada al balón más prodigiosa era con "la zurda", algo que yo heredé, aunque sin su técnica ni destreza. Siendo casi un hincha fanático del Club Atlético River Plate fue casi un asunto genético (lo llevamos en la sangre) que sus cuatro hijos se hicieran también seguidores del Club de Nuñez. Mi madre, pobre, era la única que simpatizaba con Independiente, el club de Avellaneda. Bueno, ¡al menos no fue hincha de Boca Juniors! 
Mi hno Ale era el menos futbolero de los cuatro, pero aún así recuerdo que un tiempo lucíamos con orgullo los pantaloncitos negros y las camisetas con la banda roja cruzando el pecho, que incluso llegaron a tener en sus espaldas los números en cuerina de color negro. El patio que se había formado entre la casa y las rosas y claveles que mi madre tenía pegadas al alambrado frontal del terreno fue el lugar donde nuestro padre nos enseñó algunas técnicas y estrategias futboleras. Allí Javi pasaba a ser Reinaldo "Mostaza" Merlo, Ale se convertía en J. J. López, Rubén en Daniel Passarella y yo me transformaba en el Beto Alonso. Dicen los parientes que lo vieron jugar que mi padre fue un talentoso jugador de fútbol, quien mereció poder demostrarlo a nivel profesional. Mis hermanos y yo disfrutamos a pleno de sus gambetas y "picardías" en nuestro patio o en los potreros donde jugábamos con tíos y primos. 
Otro lejano recuerdo de la casilla y sus paredes de madera se relaciona con un gran póster donde se veía el logo oficial del Mundial de Fútbol que se disputó en Argentina en 1978, como así también el dibujo del nene gaucho, "la mascota" del evento deportivo. Aquel campeonato logrado sin duda representó para mí, un niño que aún no tenía 7 años de vida, la primera gran experiencia de alegría y victoria colectiva, la del pueblo argentino; gracias al seleccionado nacional y su equipo técnico la gente pudo salir a festejar en las calles, a pesar del crudo invierno, la obtención de nuestra primera Copa del Mundo. Y nosotros, en nuestra humilde vivienda, salimos al patio para gritar y agitar banderas argentinas. 
Cosa curiosa la de la memoria y su administración de ciertos recuerdos. Exactamente un año después del aquel histórico triunfo de la selección nacional en el partido final contra la selección de fútbol de Holanda, se jugó un partido amistoso en la cancha de River entre nuestra selección mayor y un combinado de jugadores extranjeros, varios de ellos de reconocida trayectoria internacional. Los visitantes se tomaron muy en serio el asunto y salieron a la cancha para jugar fuerte y neutralizar el juego argentino. El gol de Maradona no fue suficiente para revertir el resultado del partido. Ahora bien, el recuerdo de esa derrota había sido bloqueado en mi memoria hasta hace muy poco tiempo. Por el contrario, tengo más que presente el título logrado por la Selección nacional de fútbol juvenil en la Copa Coca-Cola realizada en Japón. El equipo argentino logró el campeonato al vencer 3 a 1 a la selección de la Unión Soviética en la final del certamen. Para ver esos partidos los argentinos debimos madrugar. Esto se debió a la amplia diferencia de usos horarios que existe entre Argentina y Japón. 
Con respecto al automovilismo, el levantarse de la cama, en ocasiones bastante temprano, para presenciar las carreras de la Fórmula 1 o las del T.C.(Turismo Carretera) se fue constituyendo en un verdadero clásico de los días domingo. Mi papá era el primero en estar listo para sentarse frente al televisor y a medida que se aproximaba el momento de la largada nos hablaba para preguntarnos si íbamos a verla. 
Así como en el fútbol , yo también tenía un ídolo en las carreras de la Fórmula 1: Niki Lauda, piloto austríaco que en 1976 protagonizó uno de los accidentes más impactantes de la historia automovilística cuando perdió el control de su auto, y luego de una espectacular colisión, se incendió rápidamente, lo que ocasionó graves quemaduras que casi provocan su muerte. Una anécdota que he narrado en Memorias de aquel tiempo adolescente en San Francisco Solano (Ediciones Encontrarnos; 2021) relata cuando la maestra en primer grado regaló una bolsita de golosinas que también traía un juguete muy pequeño en su interior. A mi me tocó un auto de Fórmula 1 con el n° 1. En la vida real, durante todo ese año 1978, tal número en su automóvil lo tenía el último campeón mundial: Niki Lauda. Luego mis padres tuvieron que comprarle un autito a cada uno de mis hermanos.

6 mar 2020

LUCIÉRNAGAS DE SOLANO.La Historia como refugio de salvación. Reflexiones político-literarias.

Al leer ya varios relatos de los que forman parte de "Luciérnagas de Solano. Pinceladas del origen de nuestra ciudad" , el último libro publicado por Víctor Gabriel Gullotta, se van perfilando una serie de senderos, de ideas fuerza, como si fuesen caminos explorados por el autor para realizar su obra. Desde allí nos invita a ingresar en su universo de palabras y a través de ellas intentaremos profundizar en la lectura y comprensión de sus relatos.
¿Que para qué encarar tal esfuerzo de profundización? Todo relato encierra un mensaje, un corazón discursivo, pleno de sentidos e implicancias políticas, filosóficas y literarias. Puede que tal mensaje sea visualizado casi a flor de piel, pero también es posible hallar nuevas entradas a laberintos y pasadizos secretos, los cuales no siempre han sido puestos deliberadamente por el autor. En ello radica parte del misterio fascinante de la literatura.

La Historia de Solano, nuestra ciudad, parece trazar hilos que nos unen a todos los que tenemos un pasado en ella, más allá de que unos ya tengan 60 años de vida, otros 40 y otros 20.
Dice el autor en la introducción: 
"...el recuerdo y la pregunta acerca de lo recordado vuelve a lo que verdaderamente es y ese encuentro maravilloso nos remite a lo que auténticamente existe. El origen funda todo presente y nos proyecta en el buen futuro".

Pienso entonces en el barro como elemento original y fundante; recurso no solo metafórico sino también filosófico.
Y aquí se puede apreciar uno de esos hilos que atraviesan y unen a los que tenemos un pasado en común.
En recientes notas que he publicado en Facebook se puede leer algunas reflexiones sobre el barro y su papel en nuestras vidas. Por ejemplo cuando hablé de la supuesta barbarie popular, evidente en los juegos con tierra y agua que caracterizaban ciertos festejos familiares.
Incluso, al hablar en otra nota sobre los giles, destaqué que en el tango Cambalache se hace refencia al lodo(barro) en el que toda la sociedad moderna parece revolcarse.
Gullotta finaliza su introducción con una estrofa de Gardel y Le Pera:
"Viejo barrio
Perdoná si al evocarte
Se me pianta un lagrimón
Que al rodar en tu empedrao (barro)
Es un beso prolongao que te da mi corazón".

Y varios de sus relatos sobre su infancia y adolescencia en Solano destacan la presencia del barro como elemento clave en el paisaje de sus recuerdos.
Asi, por ejemplo, en "Las galochas de mi padre" nos dice:

"Solano fue creciendo con el barro como muchos pueblos del suburbano. Miles de trabajadores chapoteaban por las calles y veredas para dirigirse a sus destinos. El barro en los zapatos indicaba una especial distinción social, difícil de disimular. (...)para no ser discriminado en una época en que el racismo comenzaba por medirse a ras del suelo (...) ¿Quién podía suponer que viajábamos desde el barro, desde el fondo mismo de la llanura pampeana?".


No puedo continuar estas reflexiones sin hacer mención a la relación del barro con la idea de progreso en determinadas épocas.
Cuando el cemento y los ladrillos que hoy todos conocemos no eran accesibles para muchos habitantes del conurbano no solo se recurrió a la madera y a las chapas para la construcción de viviendas.
En "Las casas de barro" Gullotta nos dice:

"Algunas primeras casas de Solano se construyeron con barro. Tal vez hoy sigan disimuladas tras revoques de cemento y pintura".
"Algunos constructores caseros fabricaban sus propios ladrillos. Armaban moldes de madera. Luego fabricaban un "pastiche" de tierra, pasto seco y mucha agua, llenaban esos moldes y los secaban al sol.(...)Quedaba entonces el ladrillo negro, no rojo. Con ello, y sin duda precariamente, levantaban las paredes. La mezcla también era de barro, pasto seco y agua, y tal vez con algún polvo de piedras o conchillas. Revocaban la pared otra vez con barro y, ya seca, se pintaba a la cal".

Otro de los usos frecuentes del barro fue en la contrucción de hornos donde se elaboraba el propio pan de harina.

Sin embargo, el aumento poblacional y el desarrollo de la técnicas de construcción incidieron en la desaparición del barro en las calles y hogares de la ciudad.
Es aqui donde Gullotta se pregunta (y nos pregunta) sobre los supuestos beneficios esgrimidos por los defensores a ultranza de la idea de progreso permanente que tanto ha marcado a la sociedad moderna en las últimas décadas.

Hay en los argumentos del autor no solo una dimensión nostálgica sino fundamentalmente filosófica.

"De aquel hombre, mi padre, ya casi nadie se acuerda. Sus huellas, como tantas otras se esfumaron en las tormentas y las inundaciones. Vive conmigo, en estas galochas arrojadas entre los trastos viejos(...) Todas las calles del pueblo y las casas de antes perdurarán de alguna manera mientras perduren estas galochas en los estantes de madera del viejo galpón".

Pero ¿porqué es que perduran aquellas calles y casas de barro? ¡Porque lo recordamos y volvemos a preguntarnos por esos recuerdos!

Finalmente Gullotta nos dice:

"No olvidemos que algunas "deslumbrantes" infraestructuras nos aleja del contacto con la tierra (los caminos de barro) y los senderos de nuestros mayores. Tal vez sea la última ocasión que tendremos para no hundirnos en la decadencia de una sociedad puramente tecnotrónica, hipervigilada y de engaños transhumanistas".

              ☆   ☆   ☆   ☆

Continuando con esta serie de reflexiones abordaremos los distintos relatos en los cuales Víctor Gabriel Gullotta rememora al extinto Ferrocarril Provincial.
En su reciente libro, Luciérnagas de Solano. Pinceladas del origen de nuestra ciudad, encontramos al menos cuatro relatos donde el autor nos habla sobre distintos aspectos de ese tren que ya puede ser considerado legendario.
No solo se refiere a él con datos técnicos y procesos históricos sino también por medio de anécdotas y recuerdos propios, con los cuales nos traslada a esos años de su infancia y juventud.

Mi primeros años de vida coinciden con los últimos años del tren. Cuando dejó de funcionar yo aún no había ingresado a la escuela primaria. No encuentro en mi memoria alguna imagen de aquella bestia de hierro. Esto me resulta llamativo al considerar que sí conservo imágenes del viaje en tren que mi familia realizó a Tucumán en diciembre del 75.
Sin embargo, hay un recuerdo que sí ha perdurado de aquellos años en que el tren circulaba por Solano. Es el sonido de su pesado andar y el de su silbato o bocina. Es de noche o en las primeras horas del día en las que aún reina la oscuridad. Vivimos en una casilla de apenas dos habitaciones, en la calle 854, a media cuadra de la 893. El cruce de la Monteverde con las vias está relativamente cerca.
Escribió Gullotta: "El tren, ya en plena velocidad, se bamboleaba a diestra y siniestra. A cientos de metros de la avenida Monteverde la bocina empezó a tocar enloquecidamente. Una costumbre a esa altura de las vías".

Los límites de la geografía que conocía de chico era singularmente reducida. Cuando fui entrando a la adolescencia, a medida que aumentaba mi curiosidad también aumentó mi libertad para superar esos límites. Fue así que siguiendo las vías hacia el sur, más allá de la Monteverde, llegué a un puente allí donde las vías se cruzaban con el arroyo Las Piedras. Todo aquello representó para mí un descubrimiento formidable; por el tamaño de aquella estructura y porque el gran espacio verde que se veía hacia el sur daba la sensación de un territorio a explorar y conquistar.

Así lo narra Gullotta, de manera tierna y poética: 
"Él nos mira todavía a lo lejos, puerta de entrada y de salida al sur pampeano profundo. Oscuro sigue en su soledad, más olvidado que nunca. Están allí mis queridos amigos escondiéndose en sus recovecos, debajo de los durmientes, cuando el destartalado pero furioso tren los pasaba por encima y les daba para siempre el pasaporte de valientes. Allí están todavía los más osados caminándolo desde lo alto, tal vez para que la altura del hombre se viera desde Egipto, digo, desde el Camino Gral Belgrano, y desde la cúpula de la iglesia de Rafael Calzada".

En ciertas ocasiones sucede que las vías del ferrocarril son tendidas con el objetivo de unir pueblos ya existentes. En este caso el tren ya circulaba anteriormente a la creación de Solano. Los lotes de mayor valor fueron aquellos que más cerca se ubicaban de las vías del Ferrocarril Provincial.

Nos dice Gullotta en "El último tren de trocha angosta" : "Nuestro viejo tren comenzó a funcionar en 1927 como un gran proyecto económico y social del Gobierno de la Pcia de Bs. As. El tren estaba desde antes de la fundación de Solano. Recién cuando se levanta el pueblo se constituye el Parador Km. 46, la distancia que había desde La Plata, su ciudad cabecera. Luego, pero nunca oficialmente, se convierte en La Estación San Francisco Solano. Desde el principio abordarlo era toda una aventura y un viaje apasionante. Los primerísimos habitantes llegaron a detenerlo haciéndo señas o prendiendo antorchas en la noche".

Cincuenta años funcionó el tren de trocha angosta que unía Avellaneda-La Plata, e incluso hasta localidades en el límite con La Pampa. La etapa dorada con San Francisco Solano duró algo más de 25 años.
En 1977 el gobierno cívico militar que había llegado al poder un año antes decretó su extinción. No les importó eliminar el factor de progreso que representa el ferrocarril para los pueblos.
Si la trocha angosta implicaba una tecnología ya inapropiada por razones de costos y seguridad debieron buscar soluciones que potenciaran los enormes beneficios de contar con un ferrocarril activo.

La fundación y crecimiento de Solano se da en un fuerte contexto de inmigración interna y externa junto a una creciente tendencia industrialista. Muchísimos laburantes recurrían al tren para ir y venir de sus trabajos diariamente.
La dictadura militar implementó un sistemático plan para retornar al modelo agroexportador de la vieja y vengativa oligarquía. La desindustrialización de las grandes urbes era un golpe letal a las masas trabajadoras, en su mayoría, fervientemente peronistas.
Fua así que el viejo tren pasó a ser para muchos habitantes de Solano solo una leyenda más.

               ☆  ☆  ☆  ☆
    

Hay dos partes en el libro de Víctor Gabriel Gullotta que me han llamado poderosamente la atención, llegando incluso a emocionarme.
Me estoy refiriendo a la "Introducción" y , casi en el final, "Testimonio de una vida".
En ellas podría decirse que explicita los fundamentos, las raíces mísmas de su filosofía, la de su estilo literario y, en definitiva, la de su existencia.
Paradógicamente, dichos fundamentos no son solo parte de su búsqueda personal y solitaria. También son propios de los procesos creativos de todos nosotros, aunque no los hayamos advertivo o directamente negado.

¿Qué es lo qué en definitiva busca el artista, el escritor? Quiere saber la verdad, o en todo caso, acceder a ciertos conocimientos que lo aproximen a la verdad, al núcleo o raíz de las cosas.

Por eso es que plantea la necesidad de preguntarse por el Ser de nuestro pasado:

"Exponemos la vida de una parte de las infinitas historias de Solano con el anhelante propósito que abran el camino de una mirada "horizontal", y develar en sí mismas todo aquello sepultado por la mala intensidad y la oscuridad de la vida moderna. A cada rato escuchamos: ya fue; se ha perdido para siempre. Y en vez de ser esto motivo para una reflexión dolorosa clamando al cielo, damos en cambio vuelta la página y seguimos con el alocado ímpetu de nuestros días".

Pensemos en esto. "Evitar la reflexión dolorosa; no mirar atrás; lo que importa es el presente".

Desde hace un tiempo no muy lejano me ha interesado saber sobre el pasado de mis parientes; reconstruir parte de la historia familiar.
Para ello es imprescindible recurrir a la formulación de ciertas preguntas, y con ellas interrogar a la mayor cantidad de familiares posibles, en especial a los que tienen mayor edad.
Sin embargo, dicha tarea del investigador no siempre es tan sencilla. Así por ejemplo tengo primos que me han pedido que no insista en indagar mucho más porque ello podría causar dolor a sus padres.
Algunos tíos han dudado del valor que pudiera tener el rescate de sus recuerdos. Incluso han expresado, plenos de convicción, que lo único que les interesa a esta altura de sus vidas es el tiempo presente.
Respeto sus puntos de vista, pero no puedo decir que los comparta y comprenda.

Gullotta también buscó indagar en la memoria de los habitantes de Solano:

"El vértigo de los asuntos modernos borró o rasgó hasta las cicatrices. Muy pocos recuerdan algo, ya nadie parece poder develar la verdad de nuestros primeros pasos. Es más que una amarga queja; más bien la fuerza vital que tiene el desencanto frente a lo fugaz. El presente se une a la velocidad.(...) Pero las cosas del mundo tienen un fundamento sólido y es eso lo que ha caído en el olvido, inadvertida y silenciosamente, trastocado por el trajinar de los opacos días, la trampa mortal de los meros cambios de cortinado".

Afirma el autor que "la pregunta fundamental es por el espíritu del pueblo y la Nación", a los que tranquilamente podríamos sumar la familia. 
Sin familia no hay pueblo ni Nación.

Ya desde el inicio del blog donde desarrollo la historia de mis familiares explicité que no pretendía provocar nostalgia y dolor por tiempos lejanos y personas que ya no estan entre nosotros. Que era fundamentalmente una necesidad de saber sobre la vida, los sueños y las pasiones de nuestros abuelos y padres. Que ese saber nos diria de donde venimos y, si sabemos interpretarlo, también nos ayudaría a proyectarnos hacia el futuro.

Dice Gullotta sobre esta cuestión:

"Recordando y escribiendo(...) tuve sobrados motivos de desasosiego que excede una posición romántica y puramente nostálgica. No hay nada aquí de pintoresco. Toca al sentido de la vida, al futuro que le podría caber al hombre sobre la Tierra, a la comprensión profunda de las comunidades sobre su destino histórico. Bien entendido el universo también es muy pequeño. De lo contrario, ¿dónde hay algo real? En el actual mundo mediático nos inducen a creer que nosotros, este mundo "pequeño", no existimos".

Para ir finalizando voy a repetir unas palabras de Gullotta que cité al iniciar estas reflexiones: 

"El recuerdo y la pregunta acerca de lo recordado vuelve a lo que verdaderamente es y ese encuentro maravilloso nos remite a lo que auténticamente existe. El origen funda todo presente y nos proyecta en el buen futuro".

Para encarar su trabajo de investigación dispone de una herramienta poderosa: saber realizar las preguntas adecuadas.

"¿Qué fue de aquello? ¿Dónde está lo que se ha ido? ¿Porqué ya no está? ¿Cómo se fue perdiendo? ¿Cuando no advertimos que el cambio, superficial, sistemático y persistente, acumuló tantos sedimentos que nos hizo olvidar lo esencial? ¿Qué es además lo esencial que en este mismo momento se está perdiendo y volverá a recordarse en el futuro?"

Hay fotografías del pasado en papel o en nuestros celulares. Y, además, hay recuerdos y sensaciones que han ido constituyéndose en nuestra memoria como verdaderas ventanas a tiempos lejanos.
A pesar de lo doloroso que pueda significar indagar sobre tales imágenes o asomarse a esas ventanas se hace imprescindible "romper el silencio del misterio de los hechos profundos de nuestra vida. Hacerlos palabra y darles vida a los personajes atrapados en esas estáticas botellas de tiempo".

Remarcamos entonces porqué resulta clave indagar sobre el pasado:

"Volver al origen es la posibilidad de todas las curaciones y la posibilidad de mirar de frente al buen futuro..(desenterrar la pérdida, aquello que podría haber sido y no fue").

Allí reside, a mi entender, el refugio que propone la Historia para intentar salvarse ante la decadencia progresiva e ¿inevitable? de la sociedad moderna.





6 sept 2016

De "GRINGOS" morochos Y CRIOLLOS cipayos

Meses atrás, con motivo de la visita al país del presidente de Estados Unidos, leí en Facebook algunas quejas por las críticas y actividades que ciertos sectores sociales hacían por la presencia de Barack Obama en Argentina.
La queja principal pasaba por lo que se consideraba un falso o precario nacionalismo de esos sectores criticos al visitante extranjero y al país que él representa.
Dichos sectores manifestaban un intenso repudio no solo ante la presencia física de Obama y su comitiva sino también frente a los símbolos del país del norte americano, especialmente su bandera.
De manera irónica se criticaba que estos supuestos nacionalistas salieran a relucir banderas argentinas mientras quemaban las norteamericanas. Ahora se acuerdan de la bandera nacional, se preguntaban, cuando en las fechas patrias muy pocos las muestran y solo parecen acordarse de ella cuando juega la selección nacional de fútbol.
Además, continuaban, cuál es el sentido de repudiar y agraviar a un mandatario extranjero que apenas si nos visita unas horas; que daño puede causarnos?
Es más, deberíamos ser entusiastamente agradecidos de que el presidente de una potencia mundial se permitiera hacer un espacio en su ajustada agenda para poder visitarnos.
Qué ganan con quemar banderas y protestar en las calles? Acaso Obama se dará por enterado? Cambiará en algo la realidad de los protestantes? No. Definitivamente sus vidas seguiran siendo las mismas!
Hasta aquí, basicamente, los argumentos de quienes no estaban de acuerdo con los que criticaban y protestaban por la visita de Barack Obama al país.

Seamos sinceros. El nacionalismo no pasa por mostrar nuestra bandera; tampoco por quemar la extranjera. Claro está que cualquiera puede sentirse motivado a expresar su pasión por el deporte, o por la historia argentina, exibiendo y agitando la bandera nacional.
Ser nacionalistas implica desarrollar, primordialmente, un profundo sentimiento de amor a la patria, a partir de la toma de conciencia de sus victorias y derrotas, de sus logros y carencias, de sus sueños y frustraciones.
Ello será fundamental para interpelar a la historia e identificar a sus enemigos, a los de adentro y los de afuera.
Sabiendo quienes son podremos plantarnos frente a ellos, aunque sea de manera simbólica y precaria, pero con la convicción de estar haciendo lo correcto.

La sociedad argentina concentra un fuerte sentimiento antinorteamericano y la propia dirigencia de aquel país lo sabe, por eso bendice y protege cualquier gobierne que se muestre decidido a defender sus intereses por encima de los nacionales y del pueblo argentino.
Lo diremos con todas las letras: el gobierno de Mauricio Macri está decididamente alineado con los Estados Unidos y las demás naciones socias del imperialismo yanqui.

Ninguna visita de estos gobernantes del primer mundo puede ser interpretada como inocente e inofensiva. El daño que puede provocar en tan solo horas puede ser letal y eterno, perfectamente planeado con la complicidad de los vendepatria que nos gobiernan.
El gobierno norteamericano asesoró a los militares argentinos en su lucha contra la subversión. Obama llegó al país un 24 de marzo, aniversario del último golpe militar, solo por casualidad o descuido diplomático? Es para pensarlo con la historia argentina bien latente en nuestras conciencias.
Obama hizo un viaje relámpago a Bariloche solo para conocer nuestras bellezas naturales del sur argentino?
Argentina venía desarrollando un ambicioso plan cientifico y tecnológico, donde la energía nuclear y la puesta en órbita de satélites propios, comenzaba a ser vista, seguramente, con admiración por algunas naciones y con envidia y preocupación por otras. Bariloche era uno de los epicentros de esas investigaciones.
Solo alguien muy ingenuo o desconocedor de la política mundial podría preguntarse porqué a los Estados Unidos le interesaría desbaratar o frenar el avance científico y tecnológico de la Argentina. Solo basta plantearse que tales desarrollos se deben a determinadas políticas nacionales que buscan incrementar la independencia y soberanía de la Argentina en un mundo cada vez más globalizado y dependiente de las potencias del imperio.

Las protestas y luchas contra las injusticias y desigualdades, propias de un capitalismo autodestructivo, liderado por los Estados Unidos, continuaran existiendo aqui y en el resto del mundo, pese a los palos, los gases y los camiones hidrantes. Es muy probable que nada cambie o que todo se ponga cada vez peor, por conflictos bélicos que comienzan a ser globales; pero si nos damos por vencidos antes de intentar la lucha...la existencia misma habra perdido su razón de ser.

17 jul 2016

Rescatando publicaciones de mi Facebook


Me quedé pensando en el "descartable iluminismo frances" mencionado por mi amigo Víctor Gabriel Gullotta .
Porque serà descartable? Que hay de malo en esas ideas filosóficas que sirvieron de sustento al pensamiento revolucionario de hombres como Belgrano, Moreno, Castelli y tantos otros?
Será que en realidad el "iluminismo" es un concepto falso, contradictorio o traicionero, donde sus portadores parecen transmitir un mensaje progresista, republicano, incluso popular, pero en realidad son los propagadores de las semillas de males mayores?
Será sólo la condición de "iluminista" lo descartable, lo criticable? o lo es por ser francés? El iluminismo inglés merece el mismo desprecio?
Podían nuestros primeros próceres y hombres públicos beber de otras corrientes ideológicas? Su pensamiento revolucionario fracasó por la incapacidad de unir lo valioso de dichas ideologías con una adecuada interpretación de la realidad que vivían a diario?
Podía prosperar un pensamiento revolucionario? O representaron una amenaza para distintos y poderosos sectores e intereses? O es que jamás llegó a plasmarse un verdadero pensamiento revolucionario?

Victor Gabriel Gullotta respondió:

"Las preguntas son muy buenas.  Las respuestas más difíciles y exigen algo de tiempo.  Desde ya no es "descartable" por ser francés, sino por "iluminista".  El Iluminismo francés se liga con el "empirismo" inglés, tan dañino como aquel. No hay tal Iluminismo inglés. Y cuando se habla de próceres y hombres públicos nos fijamos solamente en Buenos Aires, o quienes tuvieron relevancia en el gobierno central.  Y no en el variopinto juego de caudillos del interior.  Si aquellos bebieron de alguna manera en el Iluminismo, estos sin duda no lo hicieron. Y allí está una de las claves".

1 jul 2016

LOS GILES. De Cambalache al Bicentenario. Parte uno

Quiero reflexionar sobre los giles y la corrupción de un sistema social.

Quien sería un gil en la cultura popular argentina?. Desde el lunfardo el término hace referencia al tonto, al lerdo, al torpe  o estúpido. Al ser humano de pocas luces que fácilmente es engañado.

Decirle gil a una persona podría ser considerado por el destinatario como una manera de insultarlo, de agredirlo. A nadie le gusta ser llamado gil. Aunque tambien hay que decir que sería un insulto "suave" en comparación con otras palabras que suelen usarse hoy en día.

En el tango Cambalache, creación magistral de Enrique Santos Discépolo, es posible advertir un alcance más amplio y complejo del término gil.
Dice al final de una de sus estrofas:

"...el que no llora no mama y el que no afana es un gil".

No se afana(robar) por ser tonto o lento?

La expresión parece decirnos en verdad que si uno no roba es porque aún conserva cierta noción de honestidad, una moralidad que paulatinamente ha desaparecido ante la prepotencia de lo vulgar, de lo desleal y el exterminio de los valores humanos.

"Los inmorales nos han igualao..."

sentencia el autor con notable crudeza en otro fragmento del tango.
Y es que toda su letra nos habla de la degradación de la humanidad, desde una perspectiva histórica:

"Que el mundo fue y será una porquería
En el 506 y en el 2000 también...
Que siempre hubo chorros, maquiavelos y estafaos..."

Y desde una perspectiva social:

"Cualquiera es un señor
Cualquiera es un ladrón".

"...da lo mismo si se es cura, colchonero, rey de basto, caradura o polizón".

El panorama presentado es desolador, donde incluso los valores religiosos han sucumbido ante la maldad reinante.
Parte de esa malicia es representada por la delincuencia, en la corrupción de un sistema que nos atrapa, nos devora o nos escupe:

"Vivimos revolcados en un merengue
Y en el mismo lodo todos manoseados".

El destino de esa sociedad, de ese mundo perdido por su ambición y egoísmo solo puede ser, diran algunos, el peor de los destinos:

"Dale que va, dale nomás!
Que allá en el horno nos vamos a encontrar".

Será posible darle otra vuelta de tuerca a estas reflexiones y encontrar otros caminos que nos lleven a pensar nuevas alternativas al sistema social vigente?

O quizás no sea necesario encontrar radicales soluciones. Es probable que en la misma letra de Cambalache se hallen indicios de como seguir adelante. Juntos lo iremos viendo.

19 feb 2015

OBJETIVO FINAL: LA NO CONTINUIDAD DEL MODELO K

La realidad, el tiempo histórico en el que se desarrolla nuestras vidas, siempre ha sido compleja y turbia. Quizá sea esa complejidad lo que determina lo fascinante que resulta encontrar algunas pistas, algunos indicios que nos muestren el camino a seguir, con el objetivo de lograr certezas, y, en definitiva, alcanzar una porción de una verdad que suele ser esquiva, intencionalmente ocultada.
Sería ingenuo pensar que las cosas pasan solo porque sí, que no hay nadie detrás interesado en que así ocurran. La verdad absoluta jamás es revelada a la gran mayoría de los actores sociales. Generalmente conocemos algo de ella porque es la cuota mínima e indispensable que están dispuestos a ceder. Lo triste es que muchos se conforman y hasta llegan a ser felices con esa verdad.
Sin embargo, el gran desafío consiste en descubrir porciones mayores de verdad, para lo cual se requiere previamente la toma de conciencia de que algo no está bien, que lo que sabemos no logra explicar la realidad y que existen personas interesadas en mantenernos en las sombras de la ignorancia.

Los sucesos que vienen conmoviendo a la opinión pública nacional e internacional son de una complejidad tal que requieren de un sincero esfuerzo racional para lograr hallar y descifrar las intrincadas conexiones entre distintos hechos y procesos sociales, políticos y económicos.
Hemos dicho ya que las cosas no pasan porque sí. Un evento está determinado por una serie de circunstancias, de variables visibles y sencillas, pero también por otras que no lo son, todas ellas producto -hay que remarcarlo todas las veces que sea necesario- del interés y del accionar de los hombres.

Decir que el fiscal Alberto Nisman se suicidó o que fue asesinado por culpa exclusiva del gobierno es realizar un razonamiento muy básico, superficial e ingenuo.
Debe quedar claro que no pretendo aquí descubrir grandes verdades ni indicar como debe pensar cada uno. Solo quisiera poder realizar algunas consideraciones sobre las causas y las consecuencias de la muerte de Nisman, las que evidencian la complejidad que vengo señalando para contradecir el razonamiento simplista de ciertos sectores sociales.

Una pregunta fundamental que deberíamos formularnos, más allá de si fue suicidio o asesinato, es: a quienes beneficiaba o perjudicaba su muerte?
Los hechos que se vienen produciendo desde hace un mes, con marcha "del silencio" incluida, demuestran que el principal perjudicado con la muerte del fiscal Nisman es el gobierno nacional, representado en la figura de la presidenta de la nación, Cristina Fernández de Kirchner.
Y esto porqué es así? Acaso la Justicia ha demostrado que la presidenta o alguien del gobierno dio la orden de matar al fiscal que denunció a Cristina por un supuesto encubrimiento de los iraníes sospechosos de haber participado en uno de los mayores atentados ocurridos en Argentina?

No. La Justicia aún no tiene indicios ciertos que abonen la hipótesis del asesinato, sin embargo, gran parte de la sociedad tiende a pensar en ese sentido y aquí es necesario ir analizando una serie de variables que explicarían el porque de ese comportamiento ciudadano.
La presidenta representa a la máxima figura del Poder Político. Cuando se trata del "Poder" la gente tiende a creer que solo reside en la dimensión política, atribuyéndole características negativas, casi perversas. Con los otros "Poderes", ya sea el legislativo, el judicial, o el corporativo económico-mediatico no evidencia tantos reparos ni inquietudes.
Esto demuestra no solo parte del razonamiento simplista de mucha gente sino que evidencia como operan algunos grupos de poder para dar a conocer solo fragmentos de la verdad.
Porque la verdad es que el " Poder Político" en las sociedades democráticas es el más vulnerable frente a los embates de los restantes poderes.

"Un fiscal denunciando a la presidenta? Eso sí que es tener coraje! Es un verdadero patriota! Tiene todo mi apoyo si enfrenta a los políticos corruptos, soberbios y tiranos!"

El débil y honesto obtendrá mayores simpatías que el poderoso y corrupto gobernante; es casi una ley bíblica.

Sin embargo, es momento de preguntar: sabía la mayoría de las personas quien era el fiscal Nisman? Sabía de sus contactos con la embajada norteamericana y los servicios de inteligencia extranjeras , de sus informes  y visitas al gobierno norteamericano?

Insisto en que debemos esforzarnos en profundizar el análisis de distintas y -en ocasiones- contradictorias situaciones o variables. Veníamos hablando de los poderes.
Es una obviedad decirlo, pero muchos parecen no entender que detrás de un determinado "Poder" hay intereses humanos.
El poder político en Argentina, especialmente cuando se ha tratado de gobiernos de tendencia nacional y popular, siempre ha visto su accionar y pensamiento, atacado y despreciado por fuerzas imperialistas y oligárquicas, y esencialmente antipopulares.

Continúa

9 ago 2014

Los Centuriones de Aguilares (proyecto literario a largo plazo)

Por unos instantes cuya duración no podría precisar, pareció que un eclipse dejaría en penumbras a todo el potrero, siendo nuestros cuerpos devorados por las sombras proyectadas por aquel objeto circular que, deslizándose entre nuestra área y la media cancha, se había interpuesto entre el sol y la Tierra.
Cuando la pelota dejó que la luz solar pudiera iluminarnos con su máximo potencial todos pudieron admirar la destreza con la que Miguel durmió el balón en su pecho. Un segundo más tarde, casi sin respirar, lo tenía apretado bajo su pié descalzo, rojizo ya de tantas pisoteadas recibidas por rivales que jugaban con calzado deportivo.
Cuál gladiador que se prepara para lanzar  su arma más letal, levantó su cabeza y observó el rápido movimiento de su hermano Pedro en el área contraria. Intuyó entonces el mejor lugar donde la desenfrenada carrera debía cruzar la trayectoria de la pesada pelota y con toda su fuerza le pegó con su prodigiosa zurda.
Sinceramente no creo que muchos se hubiesen atrevido a dar el salto y meter la cabeza para desviar lo que ya había dejado de ser una pelota para convertirse en una pesadísima y mortífera bala de cañón.
El arquero de ellos no tuvo una reacción digna de los grandes porteros y no hizo mucho por detener la esfera incandescente que ingresó en el ángulo superior derecho de su arco.
Pero no pudimos celebrar inmediatamente aquella obra maestra, de la que me sentía infinitamente orgulloso, no solo por mi condición de arquero que había iniciado la secuencia hacia el gol de la victoria, sino por el peculiar hecho de que los otros dos jugadores partícipes de la jugada eran mis hermanos.
Al ver caer a Pedro luego del cabezazo corrí enloquecido hasta el otro extremo de la cancha. Miguel ya estaba allí,  intentando reanimarlo. Los otros changos contemplaban entre sorprendidos y asustados. Permaneció inconsciente solo segundos...los más prolongados de mi vida. Al abrir sus ojos y ver a todos sobre él preguntó:
_Que? Ganamos ?
La respuesta fue una exclamación colectiva plena de algarabía, donde se mezclaban la tranquilidad por verlo recuperado a nuestro goleador y la felicidad por haber vencido a un duro rival, quizás el más difícil de los que habían llegado desde los barrios ricos.

Tan importante victoria sin duda acrecentaría nuestra fama en el barrio propio y en los vecinos. Pedro, Miguel y Juan Centurión. Los tres centuriones del barrio Independencia cuya popularidad comenzaba a expandirse a las demás barriadas de Aguilares.
Los del equipo rival ya se retiraban cuando uno de ellos se detuvo para gritarnos:
_Hey, "centuriones", porque no le ruegan a Perón una ayuda? Aunque sea para unas zapatillas que les de dignidad!

Miguel ya quería correrlo pero le tomé del brazo:
_No vale la pena. Quedaron calientes por la paliza que les dimos.
_Si, pero...

No término de expresar su pensamiento. Aunque se lo percibía molesto por aquel malicioso comentario.
Pedro ya marchaba unos metros delante nuestro y sin darse vuelta casi que gritó:
_Volvamos a casa!. Mañana será un gran día por la llegada del presidente.

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6 ago 2013

UN OCTUBRE AÚN INVERNAL

El mes de Octubre tiene para mi varias significaciones, tanto a nivel personal como en lo que hace a las dimensiones políticas e históricas de nuestro país.
En casa, durante el mes de Octubre, se daba el peculiar hecho de recordar y celebrar los dos cumpleaños de mi viejo. Había nacido el 2 de Octubre de 1944, pero recién fue registrado en la memoria del Estado Argentino el dia 23 de ese mes y de aquel año.
Un año después, en octubre del 45, puede decirse que nació a la vida política argentina una fuerza popular que palpitaba desde hacía tiempo en lo profundo de la sociedad. Cuando el pueblo encontró a su líder nació el peronismo.
Mi viejo, que siempre fue peronista, fue, antes que cualquier libro o película, el primero en transmitirme sus impresiones y razonamientos sobre el 17 de Octubre del 45 y toda la historia que vino después.
Él, al igual que yo -y al igual que muchos- se sintió traicionado y defraudado por el posmoderno caudillo riojano que, cual pastor poseído por un impulso mesiánico, llevó a su rebaño a las fauces mismas del lobo neoliberal.
Él, mi viejo, al igual que yo -y al igual que unos pocos- apostamos todas las fichas a ese gobernador flaco, alto y prácticamente desconocido que los vientos del sur traían al centro de la escena política nacional, en una necesaria renovación de la esperanza que, sin embargo, no contaba con mucho margen de maniobra ante el descrédito generalizado que provocaba la clase política en una sociedad diezmada por las políticas impuestas por el imperialismo globalizado.

Y él, mi viejo, al igual que yo -y al igual que muchos argentinos que lo incorporaron a su sistema emocional- habrá sentido una enorme tristeza y habrá llorado cuando se enteró, un 27 de Octubre del 2010, que Néstor Kirchner, el ex presidente que llegó desde el sur patagónico, había fallecido.
Tres meses después falleció mi viejo. No llegó a votar por la reelección de Cristina Fernández de Kirchner, quien había sido la gran compañera de vida y de militancia del ex presidente, en Octubre del 2011.

Es decir entonces, que en algunos años el mes de Octubre ha implicado vida, nacimiento, ebullición, expansión, "revolución",
lealtad y primavera.
Pero también han existido los años en donde Octubre ha implicado muerte, decepción, tristeza, retrocesos, "contrarrevolución", traición y una persistente sensación invernal.
Quiero referirme entonces a Octubre de 2013....

(Continúa en breve)